Este trabajo tiene el objetivo de evidenciar la importancia del desarrollo de las competencias digitales en los profesores universitarios para empoderar su quehacer académico con el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación. En este sentido, la Universidad Autónoma de Tamaulipas ha capacitado a 124 profesores de las diferentes facultades en el Programa de Certificación Internacional en Competencias Digitales (ICDL), de los cuales hasta el momento 76 han acreditado la certificación base-ICDL relacionada con conocimientos fundamentales de computación, conocimientos fundamentales de cursos en línea, procesador de textos y hojas de cálculo. Para ello, los profesores tuvieron que realizar pruebas de nivel, estudiar lecciones y desarrollar de manera autodidacta distintos tipos de ejercicios y prácticas hasta presentar su examen de certificación. Este trabajo da cuenta de sus avances en la adquisición de las competencias digitales y compara los resultados que alcanzaron al inicio y final de la certificación. Para que las universidades brinden respuesta a los desafíos de la educación superior del siglo XXI, estas han de invertir en la capacitación de sus profesores, quienes deben tener un perfil docente especializado, conocer métodos pedagógicos, ser expertos en contenidos y obtener certificaciones en competencias digitales reconocidas por organismos internacionales que garanticen su calidad.
This work has the aim to demonstrate the importance of the development of the digital competitions in the university teachers to empower his academic work with the support of the Technologies of the Information and Communication (ICT). In this sense, the University of Tamaulipas (UAT) Mexico has trained a total of 124 teachers from the different UAT schools in the International Certification Program in Digital Competencies-ICDL, of which up to now 76 teachers have accredited the Basic Certification-ICDL related with Computer Fundamentals, Online Course Fundamentals, Word Processor and Spreadsheets. To do this, teachers had to perform level tests, study lessons and develop, in a self-taught manner, different types of exercises and practices, until submitting their certification exam. This paper also presents the advances that teachers had in the development of their digital competences, comparing the results of the beginning and the end of the certification. Universities should invest in the training of their teachers, in order to respond to the challenges of the 21st century higher education, mainly because they require a specialized teaching profile, sufficient background in pedagogical methods, expertise in contents and certifications in digital competencies recognized by international organizations that guarantee their quality.
Aun cuando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) continúan con su
vertiginoso avance, su incorporación en los procesos educativos no experimenta el
mismo dinamismo e intensidad que se requiere para que las nuevas generaciones de
estudiantes asimilen las 4C del aprendizaje del siglo XXI: la comunicación y
colaboración; la creatividad e innovación; el pensamiento crítico; y la solución de
problemas. Según
El rápido desarrollo de las TIC ha dejado a muchos profesores universitarios luchando
para mantenerse actualizados y no verse excluidos por los cambios generacionales.
Sin embargo, mientras que gran parte del debate actual se centra en la capacidad que
tienen las universidades para brindar a los estudiantes modelos educativos flexibles
e innovadores, así como las TIC de última generación que permitan a los estudiantes
la obtención de competencias profesionales que se requieren hoy en las
instituciones, organizaciones y empresas, poco se menciona sobre la formación
continua y especialización del profesorado universitario. Se pierde de vista que los
profesores del siglo XXI, al igual que los estudiantes, necesitan aprender,
desaprender y reaprender para estar
El profesor siempre será un actor imprescindible en todos los procesos educativos,
independientemente del modelo educativo (presencial,
La pregunta de la que partimos es ¿cómo empoderar el quehacer académico de los profesores para brindar respuesta a los desafíos de la educación del siglo XXI?
Empecemos analizando qué es el empoderamiento y de qué manera puede favorecer el
quehacer académico de los profesores. Empoderar proviene del verbo inglés
Para
Al orientar el empoderamiento hacia la educación,
Una educación para el empoderamiento se define como una pedagogía crítica democrática para el cambio individual y social, que se centra en el estudiante a fin de desarrollar y fortalecer sus capacidades a la par del conocimiento académico, los hábitos de la investigación, la curiosidad crítica sobre la sociedad, el poder, la desigualdad y su rol en el cambio social (p. 15).
Es concebido como un proceso de concientización que da cuenta al individuo de sus capacidades desde lo cual potencia su acción para transformarse y transformar su contexto; esto permite afirmar que el empoderamiento adquiere otras dimensiones que trascienden a lo individual, pasando así de elevar los niveles de confianza, autoestima y capacidad del sujeto para responder a sus propias necesidades, a otras formas colectivas en el proceso de interacción social (p. 92).
El empoderamiento docente surge con gran relevancia, debido a que antes de exigirles a los profesores universitarios que brinden respuesta a los desafíos de la educación del siglo XXI, primero debemos generar confianza en ellos para aumentar sus fortalezas, mejorar sus habilidades y capacidades, así como acrecentar su potencial académico como agente de cambio en cualquier contexto educativo. En este sentido, es importante analizar de qué manera los docentes que dominan las competencias digitales pueden implementar con decisión estrategias didácticas y técnicas de enseñanza con una mentalidad creativa e innovadora a través de las TIC, diversificar las opciones de enseñanza y aprendizaje, y complementar la formación profesional de las nuevas generaciones de estudiantes:
La importancia del papel que cumple el profesorado como agente de cambio,
favoreciendo el entendimiento mutuo y la tolerancia, nunca ha sido tan evidente
como hoy. Este papel será sin duda más decisivo todavía en el siglo XXI, donde
los racionalismos obtusos deberán dejar paso al universalismo, los prejuicios
étnicos y culturales a la tolerancia, a la comprensión y al pluralismo y un
mundo dividido en que la alta tecnología es privilegio de unos pocos, a un mundo
tecnológicamente unido. Este imperativo entraña enormes responsabilidades para
el profesor, que participa en la formación del carácter y de la mente de la
nueva generación (
En la
Fuente: elaboración propia.
Los profesores universitarios requieren una extensa y continua exposición a las TIC,
sin importar si son nacidos en la generación
Las universidades deben promover la alfabetización digital de los profesores a través
de certificaciones en competencias digitales a fin de que tengan el
Según el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales
(
Las competencias de las personas son los conocimientos, habilidades, destrezas y comportamientos individuales, es decir, aquello que las hace competentes para desarrollar una actividad en su vida laboral. Por su parte, la certificación de competencias es el proceso a través del cual las personas demuestran por medio de evidencias, que cuentan, sin importar cómo los hayan adquirido, con los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para cumplir una función a un alto nivel de desempeño de acuerdo con lo definido en un estándar de competencia (párr. 2).
Hoy son cada vez más valoradas las certificaciones en competencias por los empleadores, más aún si estas tienen reconocimiento internacional. En particular, existen en el mercado diferentes proveedores que ofrecen certificaciones internacionales en competencias digitales a las instituciones, organizaciones y empresas. En nuestro caso, hablaremos de las certificaciones internacionales ICDL, ya que la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), en colaboración con el Sistema Nacional de Educación a Distancia, desde 2012 cuenta con el Centro Autorizado de Exámenes ICDL, y a partir de 2014 se implementó el Programa de Certificación Internacional en Competencias Digitales ICDL para los profesores de la universidad. Es importante mencionar que 124 profesores de las 24 facultades de la UAT están participando en este programa institucional, de los cuales 76 ya obtuvieron la certificación base-ICDL: conocimientos fundamentales de computación, conocimientos fundamentales de aplicaciones en línea, procesador de textos y hojas de cálculo.
Esta certificación se conoce en Europa como European Computer Driving License (ECDL)
y en Latinoamérica como International Computer Driving License (ICDL); esta última
se ofrece en más de 100 países, en 41 diferentes idiomas a través de su red de más
de 20 000 centros autorizados de exámenes. Actualmente, más de 14 millones de
personas han participado en alguna de sus certificaciones (
En seguida, describimos cada módulo correspondiente a la certificación base-ICDL, que es a la cual se circunscribe este estudio:
Conocimientos fundamentales de computación. “Este módulo enseña los
conceptos y habilidades esenciales relacionados con el uso de
dispositivos, creación y administración de archivos, redes y seguridad
de la información” ( Conocimientos fundamentales de aplicaciones en línea. “Este módulo enseña
los conceptos y habilidades esenciales para la navegación por la web,
búsqueda efectiva de información, comunicación en línea y correo
electrónico” ( Procesador de textos. “Este módulo enseña cómo usar una aplicación de
procesador de texto para llevar a cabo tareas diarias asociadas con la
creación, formato y acabado de documentos pequeños, como cartas y otros
documentos de texto de uso cotidiano” ( Hojas de cálculo. “Este módulo enseña conceptos, así como la realización
de tareas asociadas con el desarrollo, formato, modificación y
utilización de hojas de cálculo, el manejo de fórmulas y funciones
estándar, y la creación y formato de gráficos y tablas” (
El método de instrucción utilizado para la certificación ICDL se soporta en la
plataforma tecnológica Kplace, la cual es una herramienta de aprendizaje que le
permite a los profesores desarrollar y profundizar sus conocimientos sobre el uso de
programas de aplicación (
A continuación, detallamos cada una de las etapas del método de instrucción:
En el Programa de Certificación Internacional en Competencias Digitales ICDL de la UAT, la certificación base-ICDL tiene una duración de 120 horas y se compone de cuatro módulos: conocimientos fundamentales de computación, conocimientos fundamentales de aplicaciones en línea, procesador de textos y hojas de cálculo. Es importante mencionar que, para lograr la acreditación de cada uno de estos módulos, los profesores tuvieron que realizar el método de instrucción las veces necesarias hasta acreditar la prueba de nivel; se buscó brindarles la confianza para presentar el examen de certificación correspondiente.
Es importante mencionar que el universo estuvo compuesto por 124 profesores de las diferentes facultades de la UAT que están participando en el Programa de Certificación Internacional en Competencias Digitales ICDL, pero la muestra para este trabajo se integra de 76 profesores, quienes hasta el momento han acreditado la certificación base-ICDL.
Para el análisis de resultados, seguimos este procedimiento:
Sumamos las calificaciones y obtuvimos los promedios de los 76 profesores
en las pruebas de nivel; identificamos la media aritmética en cada una
de las competencias digitales correspondientes a los módulos de
conocimientos fundamentales de computación, conocimientos fundamentales
de aplicaciones en línea, procesador de textos y hojas de cálculo, los
cuales integran la certificación base-ICDL. Sumamos las calificaciones y obtuvimos los promedios de los 76 profesores
en los exámenes de certificación; identificamos la media aritmética en
cada una de las competencias digitales correspondientes a los cuatro
módulos que integran la certificación base-ICDL. Obtuvimos los promedios generales de las pruebas de nivel y los exámenes
de certificación de los 76 profesores en cada uno de los módulos de la
certificación base-ICDL: conocimientos fundamentales de computación,
conocimientos fundamentales de aplicaciones en línea, procesador de
textos y hojas de cálculo. Realizamos un análisis descriptivo con base en los resultados
estadísticos emanados de la comparación de los promedios generales entre
las pruebas de nivel y los exámenes de certificación que obtuvieron los
76 profesores que participaron en la certificación base-ICDL.
La
Fuente: elaboración propia.
La
Fuente: elaboración propia.
La
Fuente: elaboración propia
La
Fuente: elaboración propia.
En la gráfica presentamos la comparación de los promedios generales obtenidos en las pruebas de nivel y en los exámenes de certificación, que evidencian claramente los avances y el desarrollo de las competencias digitales de los profesores que participaron en la certificación base-ICDL.
Vale la pena mencionar que, con base en la normativa de ECDL e ICDL Latinoamérica, los profesores tuvieron que obtener una calificación igual o mayor de 75 en sus exámenes de certificación para poder acreditar cada uno de los cuatro módulos que integran la certificación base-ICDL.
Los 76 profesores que acreditaron la certificación base-ICDL tendrán el conocimiento y las competencias digitales para:
Trabajar y tener comunicación con sus alumnos desde cualquier parte del
mundo. Administrar mejor su tiempo y ser más productivo en su quehacer
académico. Ser capaz de promover estrategias para el trabajo individual y
colaborativo con el apoyo de las TIC. Diversificar sus opciones de enseñanza y aprendizaje, y utilizar los
recursos disponibles en la nube para ser accedidos desde cualquier
computadora o dispositivo móvil. Estudiar y gestionar su propio aprendizaje a través de la Red,
desarrollar una actitud positiva para el aprendizaje a lo largo de la
vida, y considerar que el internet será la principal fuente de
conocimiento. Contar con una certificación internacional que complementará su formación
profesional; aparte de ser reconocida institucionalmente, le brindará
beneficios significativos en el Programa de Estímulos al Desempeño del
Personal Docente.
No debemos perder de vista que hoy los profesores universitarios, además de participar en programas de actualización y especialización docente, también se les exige realizar actividades de docencia, investigación, tutoría y participación en cuerpos colegiados. Por tal motivo, es imprescindible que las instituciones de educación superior les brinden beneficios articulados que despierten su interés y motivación para seguir formándose y actualizándose constantemente, con la certeza de que su esfuerzo y trabajo, además de brindarles las herramientas para ser más productivos en su quehacer académico, les favorezca en su desarrollo profesional y carrera docente.
Para que las universidades brinden respuesta a los desafíos de la educación superior
del siglo XXI, no es suficiente invertir únicamente en infraestructura tecnológica
ni tampoco contratar servicios
Las tecnologías para la educación han sufrido cambios vertiginosos, sobre todo en cuanto a sus funcionalidades para brindar respuestas a necesidades y problemáticas permeadas por la globalización y la virtualización del aprendizaje. Este constante cambio también obliga a redefinirlas con base en sus funcionalidades, es decir, hoy tenemos TIC, tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento (TAC), así como tecnologías para el empoderamiento y la participación (TEP). En este sentido, no debemos preocuparnos por las terminologías, sino que debemos ocuparnos en que los profesores desarrollen competencias digitales (aptitudes y actitudes) para que sean capaces de combinar sus conocimientos y experiencia docente, además de sus habilidades tecnológicas, con estrategias educativas digitales que potencien su enseñanza y estén al día en las tendencias educativas del siglo XXI.
El empoderamiento resalta el carácter individual desde lo colectivo, reflexivo y
transformador de la realidad de la persona, de tal manera que el empoderamiento
docente le permite al profesor reflexionar y ser más crítico con su práctica
educativa, y favorecer con ello la enseñanza (
El empoderamiento docente emanado de la certificación internacional de competencias digitales le brinda al profesor mayores actitudes y aptitudes para combinar sus conocimientos, estrategias didácticas y técnicas de enseñanza a través de medios sincrónicos y asincrónicos, además de colocar la antesala para que promueva, de manera creativa e innovadora, el aprendizaje del siglo XXI en sus sesiones de clases, en las cuales el pensamiento crítico y la solución de problemas, así como la comunicación y colaboración, se presentan como imprescindibles para el desarrollo de las nuevas competencias laborales que hoy demandan las empresas.
Empoderar a los profesores universitarios con el dominio y la adopción de las TIC, TAC o TEP alimentará su confianza personal y profesional, aumentará sus fortalezas docentes, mejorará sus habilidades y capacidades para la enseñanza, y acrecentará su potencial académico al convertirlo en un agente de cambio en cualquier contexto educativo.
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